FEBRERO-2003
MANUEL CENDOYA | Director del Parque Tecnológico
de Miramón
"Donostia debe aprovechar
el entusiasmo de lo local y la apertura a lo universal,
sin renunciar a nada" Manuel
Cendoya es el Director del Parque Tecnológico
de Miramón y miembro de la Comisión
Ejecutiva del Plan Estratégico de Donostia-San
Sebastián. El Parque Tecnológico
de Miramón está diseñado
para albergar empresas de alta tecnología,
centros y laboratorios de I+D, e institutos
de servicios avanzados. Es instrumento y motor
del desarrollo económico y social de
la ciudad. Manuel Cendoya considera que en San
Sebastián se desarrollan actividades
tecnológicas de primer nivel y que con
ilusión, imaginación, rigor y
trabajo será cada vez más un referente
internacional en el ámbito de las nuevas
tecnologías.
- ¿Cuál cree que es la
situación actual de Donostia con respecto
a las nuevas tecnologías?
- En Donostia se desarrollan actividades científicas
y tecnológicas situadas en la vanguardia
internacional: física, electroquímica,
materiales, multimedia, inteligencia artificial,
telemática,
son algunos de los
ámbitos más destacados. Por otra
parte, y en una coyuntura como la actual en
la que la tecnología representa uno de
los factores esenciales del desarrollo socio-económico
de toda sociedad, nuestra ciudad representa
un marco más que propicio no sólo
para la aplicación de dichas tecnologías
al servicio de todos los ciudadanos, sino para
su generación y desarrollo.
- ¿Cuáles considera que
son los principales puntos débiles o
fuertes de la situación de las empresas
tecnológicas en Donostia?
- En mi opinión, contamos con elementos
muy importantes de cara a estos ámbitos.
Esta ciudad (y cuando hablo de ciudad muchas
veces pienso en Gipuzkoa como ciudad) tiene
por ejemplo centros universitarios y tecnológicos
de reconocido prestigio, un importante entramado
industrial y empresarial, complejos de servicios
con enormes potencialidades,.. Ello a su vez
trae como consecuencia la existencia de un colectivo
de jóvenes bien formados, de personal
con experiencia y know-how, de oportunidades
para la interrelación y potenciación
mutua de las distintas actividades. Y si a eso
unimos las condiciones de calidad de vida y
medioambientales que disfrutamos y el nivel
de equipamientos e infraestructuras que las
Instituciones están promoviendo, de ahí
se puede deducir que existen un conjunto de
elementos muy favorables para el desarrollo
de actividades relacionadas con la tecnología.
Evidentemente, existen otra serie de elementos
no tan favorables derivados de nuestro tamaño,
posición geográfica y situación
socio-política. Pero, en mi opinión,
precisamente son éstos los que nos deben
servir de acicate y estimular nuestra imaginación
y nuestra capacidad de tabajo para, no gozando
de unas condiciones óptimas en tales
aspectos (descentralidad geográfica,
falta de concentración de centros de
decisión, escasez de suelo, imagen
)
lograr superarnos.
Por ejemplo, la limitación de espacio
físico para ciertas actividades o la
inexistencia de grandes superficies de suelo
horizontal debe hacernos pensar en cómo
utilizar el que tenemos disponible con vistas
a generar en él las mayores dosis posibles
de valor añadido. Eso repercutirá
evidentemente de forma positiva en el conjunto
de la sociedad.
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